La punta de mi lengua

Lo dejé marchar y no me arrastró.
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Miedos

Estoy preocupada porque observo que ante la maldita crisis que entre todos hemos creado, la gente no hace más que soltar comentarios xenófobos que los demás escuchan sin levantar la voz.
Se junta la ignorancia con la necesidad (esa mal llamada necesidad) y me echo a temblar.

La frontera entre siempre y jamás

El corría nunca le enseñaron a andar.
Ella huía de espejismo y horas de mar.
Aeropuertos unos vienen, se van.
El valor para marcharse,
miedo a llegar.
Dejarse llevar suena demasiado bien.

- Un fragmento de Copenhague, Vetusta Morla-.

Planes de fin de semana

No puedo escaparme. Esta vez me ha tocado quedarme por estos lares. Tengo que trabajar el viernes. No siempre todo pueda salir como uno desea. Por esta razón he estado pensando planes alternativos:
- Me escapo al teatro a ver a la CND en el Teatro de la Zarzuela. Nunca me defraudan y para mí es un modo alternativo de volar.
- Vamos a celebrar alguna buena noticia que tiene que darnos un amigo. Lo celebraremos como nosotros sabemos: pasándolo bien.
- Cenaré con mis primas, hace tiempo que nos las veo y para mí son algo más que miembros de mi familia. Seguro que lo paso rebien.
- Posiblemente pueda pasarme por la fiesta de la Primavera de un buen amigo. Tienen que cuadrarme los horarios, pero lo conseguiré.
- Tengo más planes, pero estos no los puedo publicar.

Un domingo muy interesante

Hoy tenía por delante un día especial. Digamos que me iban a dar una sorpresa y estaba un poco nerviosa porque no tenía ni idea de qué era.
Pues, al final, era que me regalaban un salto en caída libre con instructor desde 4.000 metros de altura.
Lo he disfrutado como una enana y la experiencia ha sido muy agradable, vamos para repetir próximamente. ¡Merece la pena, sin duda!
La sorpresa me ha encantado.
¡Gracias!

El orden de los sumandos no altera la suma

Gracias por seguir sumando conmigo.
Sumamos juntos,

aprovechando lo que viene,
disfrutando de lo que construímos.

Desde mis dedos a tu boca se escapa el deseo.

No me acostumbré al dolor y por eso viví

Tuve que caer para levantarme con más fuerzas y más sueños. Tuve que caer y romperme las piernas para aprender a caminar de nuevo. Lloré, grité, me escocía la vida por dentro, tanto que se formaban llagas y sangraban.
En el momento pensé que el dolor me iba a exprimir, que me quedaría vacía, que nunca más disfrutaría del viento acariciándome la cara.
Los días transcurrían lentamente y mataba el tiempo para suicidar los recuerdos.
Sin embargo, me empeñé en reinventarme más linda, más hermosa, más dichosa. Trabajé para volver a creer en mí, me esforcé para subrayar mis virtudes y aprender de los errores del pasado. Estuve conociendo mis fallos para comprenderlos e intentar superarlos. Estuve enfrentándome a mis miedos para que nunca más frenaran mis pasos. Bailé, caminé, reí, me cuidé, me salvé a mí misma, sin más pretensiones, sin retos fútiles. Primero tenía que completarme a mí, quizás luego volviera a sentir mariposas en mi estómago. Me ocupé de mí, como nunca antes lo había hecho.
Y me reinventé cargada de inquietudes, de sueños, con las piernas más fuertes que nunca, con el corazón renovado para amar generosamente, porque me sentía conforme con quien era y sabía en qué tenía que poner mis energías.

Aprendamos

Esta semana te presto mis ojos para que veas todo en colores, olvidándote de los grises.
Esta semana te presto mis ganas, mis energías y mi aliento. No sé si podremos hacer milagros, pero quizás te sientas más ligero al caminar. Te presto incluso mis piernas.
Esta semana te presto mis oídos para que sientas la música de la lluvia y los lindos piropos que te susurra el viento.
Te los presto una semana. No obstante, si necesitas más tiempo, no hay problema alguno porque no voy a cobrarte por ello. Me basta con que aprendamos a vivir sin miedo.
Ahora, cuidado, no te lo regalo que yo necesito todos esos complementos para ser valiente, para ser feliz.
¿Aceptas estas clases particulares?

12441600

He oído muchas quejas por este otoño y por este invierno y a mí me están encantando.
Los hojas en el suelo, el viento, la lluvia, la nieve, mis resbalones, las peleas de bolas, el pelo empapado, la piel de gallina, escalofríos, las mantas de colores, quedarse en casa, dar un paseo...

¡Alfileres!

Síntomas de un cambio

1. Dejar de morderme las uñas.
2. Comenzar a volver a ponerme pañuelos por tener el pelo más largo.
3. No tener eccema que me escueza.
4. Poder estar tirada en un sofá sin sentir remordimientos.
5. Cantar más (pero igual de mal que siempre).

Crisis, cambio y revolución.
Ahora toca REVOLUCIÓN

Caramelos

Todos los viernes me planteo lo mismo: descansar.
Todos los domingos me doy cuenta de que no lo he conseguido.
Mis obligaciones, mis responsabilidades, mis sueños y las ganas por hacer cosas diferentes me llevan a estar sábados y domingos de acá para allá.
Ayer viví mucho, cansada pero no me arrepiento.
El sábado próximo me escaparé a ver danza (CND2).
Los sueños no pesan.

Hace un año

Hace un año ardía en mi cabeza un deseo:
la reconversión de las energías vitales,
reinventarme sin perder mi esencia,
mirarme al espejo, de nuevo, sentirme, valorarme.
Y ahora que obligan a reflexionar
me observo frente a ese mismo espejo con una sonrisa.
El año pasado fue un gran año
lleno de aprendizajes,
gracias a los cuales he crecido.
No me arrepiento de los pasos que he ido dando y menos aún de los que me quedan por dar.
¡Soltar lastre y volar!
Más ligera, con menos miedos y con las alas cada vez más lindas y amplias.
La katarsis no pudo conmigo, supe sacarle partido para volver a reinventarme la felicidad.

Citas

Sé que el conflicto es complejo, pero hagamos algo por entenderlo y, quizás, por solucionarlo.

Instintos salvajes




¡Gran fin de semana el que he pasado en Formigal! Toda una experiencia esto de esquiar. Me lo he pasado como una enana. La verdad es que pensé yo que iba a ser más complicado y resulta que a las tres horas de estar por ahí me bajaba una pista azul. Sin moretones, sin dolores.
Encima con la mejor compañera que podía tener: Alejandra. Lo que hemos podido reirnos. ¡Cómo podía yo no haber probado esto!
Ahora hay que repetir.
¡La nieve me espera! ¡Los bares me esperan!
Chica travesia.
Ahora a por Suecia. Un día y medio y me voy.

Siempre conmigo


La más salvaje de las montañas

Nunca es tarde para echarse a la mar
y comenzar a nadar.


120 horas de aventuras.
De nuevo Alejandra y yo mano a mano.
Disfrutando y dejándonos llevar.
Luego dos días de trabajo.
Y de nuevo 6 días para desaparecer.

Fin de semana. La dicha conmigo

Gran concierto de No Reply. La verdad es que es de agradecer que un grupo que haga swing llene una sala como la que llenó. Sí señores. Encantada estaré de volver a pagar por ellos.
El viernes anduve de cena. Como siempre quedar con mis amigos peruanos es un placer y un orgullo que la relación siga viva. Ahora que no era ni medio normal la cantidad de gente que había por la calle. ¡Qué alboroto!
Hoy el cuentacuentos ha estado relindo y, en especial, por ir acompañada por un gran amigo con el que hacía tiempo que no pasaba una tarde tan estupenda.
¡Gracias Nacho!
Pues, en resumen, otro fin de semana. Como será el siguiente, sin duda.
Además he descansado, he disfrutado, he jugado al ajedres, he amado, he volado.
Sin miedo.