La punta de mi lengua


No imagino mejor trofeo
que rozar con la punta de mi
lengua

el perfil dilatado de
tus
labios.

No hay mejor descanso
que
deslizarme por
tu piel tersa y

desgastarte
suavemente el
cuerpo.

No estoy sometida a la ley del Piñón Fijo

Lean y aprendan

1 comentario:

David dijo...

No creo que se trate de eso. Además, hay cierta nostalgia en ello. Yo no he ido, pero reconozco que hubiera disfrutado como un kosako.