El otro día mi tutor de prácticas del instituto me pidió que leyera este poema de Ángel González, dado su fallecimiento. Me puse muy nerviosa, leer un poema no es una tarea sencilla. Además, mi admiración hacia Ángel González es bien sabida por todos por lo que quería que esos alumnos de 16 años escucharan por unos minutos la belleza de estas palabras y comprendieran lo que quería trasmitir. Quizás, yo hubiera escogido otro poema para estos alumnos, pero todos son especiales y únicos.
INVENTARIO DE LUGARES PROPICIOS AL AMOR
Son pocos.
La primavera está muy prestigiada, pero
es mejor el verano.
Y también esas grietas que el otoño
forma al interceder con los domingos
en algunas ciudades
ya de por sí amarillas como plátanos.
El invierno elimina muchos sitios:
quicios de puertas orientadas al norte,
orillas de los ríos,
bancos públicos.
Los contrafuertes exteriores
de las viejas iglesias
dejan a veces huecos
utilizables aunque caiga nieve.
Pero desengañémonos: las bajas
temperaturas y los vientos húmedos
lo dificultan todo.
Las ordenanzas, además, proscriben
la caricia ( con exenciones
para determinadas zonas epidérmicas
-sin interés alguno-
en niños, perros y otros animales)
y el «no tocar, peligro de ignominia»
puede leerse en miles de miradas.
¿Adónde huir, entonces?
Por todas partes ojos bizcos,
córneas torturadas,
implacables pupilas,
retinas reticentes,
vigilan, desconfían, amenazan.
Queda quizá el recurso de andar solo,
de vaciar el alma de ternura
y llenarla de hastío e indiferencia,
en este tiempo hostil, propicio al odio.
La punta de mi lengua
Lo dejé marchar y no me arrastró.
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Mañana
Mañana me toca explicar la Generación del 98 y por supuesto a Pío Baroja.
Sí por fin mi admirado guipuzcoano.
Sí por fin mi admirado guipuzcoano.
Historias de una adolescente que a veces se siente mujer
Sigo en el instituto, aún no me ha echado (no he comentado la pequeña discusión que tuve con la del departamento de orientación el lunes). Continúo dando las clases y hoy los alumnos me pidieron que me quede con ellos hasta junio. Una de ellas hoy me dijo que estaba cambiando su vida, que estaba empezando a sentirse valorada.
Hoy merece la pena los madrugones y la falta de descanso.
Sigo sin saber quien soy pero me voy acercando. Al menos, hoy, no me avergüenzo de mí misma.
Hoy merece la pena los madrugones y la falta de descanso.
Sigo sin saber quien soy pero me voy acercando. Al menos, hoy, no me avergüenzo de mí misma.
Cajones:
Educación,
Historias de un instituto,
yo mi me conmigo
Ideillas
Aquí llevo casi tres horas planteándome cómo voy a afrontar las clases sobre Modernismo y Generación del 98 que me va a tocar dar dentro de no mucho tiempo.
He estado dando vueltas a cómo hacer para que algo de cariño le cojan. Viendo la desmotivación con la que viven el aprendizaje, de momento he pensado en aprovechar el espacio que tenemos al final del aula para olvidar un poco ese clase "tan estructura" que parecer odiar y así proporcionarles un entorno de aprendizaje menos formal.
Además se me ha ocurrido, presentarle algunas obras Modernista, antes de que sepan nada del tema. No solo obras de literatura sino también de pintura (que puede ser de los más obvio para sus ojos). Una vez hayan visto eso, probar a ver que se les ocurre.
Intentaré que se den cuenta de como andaba el mundo y los acontecimientos que tuvieron lugar, y que en parte la literatura no es más que el reflejo de actitudes personales frente a acontecientos, más o menos concretos, más o menos relevantes.
Quiero que ellos mismos experimentes como mediante el lenguaje podemos expresar los que nos remueve por dentro. Por eso voy a proyectar una película que a la vez sirva para concienciar de otras cosas, y luego intentaré que hagan algo lingüístico con ello.
Remezclaremos a Ruben Dario y alguna cosa más que se me va ocurriendo.
He estado dando vueltas a cómo hacer para que algo de cariño le cojan. Viendo la desmotivación con la que viven el aprendizaje, de momento he pensado en aprovechar el espacio que tenemos al final del aula para olvidar un poco ese clase "tan estructura" que parecer odiar y así proporcionarles un entorno de aprendizaje menos formal.
Además se me ha ocurrido, presentarle algunas obras Modernista, antes de que sepan nada del tema. No solo obras de literatura sino también de pintura (que puede ser de los más obvio para sus ojos). Una vez hayan visto eso, probar a ver que se les ocurre.
Intentaré que se den cuenta de como andaba el mundo y los acontecimientos que tuvieron lugar, y que en parte la literatura no es más que el reflejo de actitudes personales frente a acontecientos, más o menos concretos, más o menos relevantes.
Quiero que ellos mismos experimentes como mediante el lenguaje podemos expresar los que nos remueve por dentro. Por eso voy a proyectar una película que a la vez sirva para concienciar de otras cosas, y luego intentaré que hagan algo lingüístico con ello.
Remezclaremos a Ruben Dario y alguna cosa más que se me va ocurriendo.
Mi primer día de prácticas
Mis prácticas del C.A.P. las voy a realizar en 4º de la E.S.O. En este curso acaba el período de educación obligatoria, cuántos alumnos habrá con una completa falta de interés, me pregunto mientras me encamino al instituto.
Entro en clase no sé si es demasiado obvio o que estoy llena de prejuicios pero sus rostros están completamente apagados (recordemos que sólo es su segunda hora del día).
El profesor me presenta, me avisa de que dado que también soy logopeda quieren que evalúe a dos chicos que estaban en este curso pero le han bajado a tercero. Me pregunto si nadie les ha evaluado aún es esa la solución o es sólo una forma de ir pasando el problema de unas manos a otras, dónde está el psicopedagogo que debería encargarse de estos casos, demasiadas preguntas que no creo que nadie me responda. Desconozco el caso de estos alumnos pero iré informando.
Después de mis presentación el docente comenta que los exámenes están flojos, especialmente en el área de literatura. Por ello, en el nuevo tema que han de abordar va a comenzar por los contenidos de literatura para que dispongan de más tiempo para estudiarlo.
La parte teórica se centra en Realismo y Naturalismo, decide que se estudien lo del libro porque es demasiado y sólo les presenta una hoja fotocopiada. En ella sólo vienen las caractéricas de cada movimiento y ocho autores. Les hace subrayar lo que quiere que se estudien, nada de fechas. Quieren que sepan de memoria algunos conceptos, así que tras hacer que lean en voz alta lo que pone en las hojas, repite varias veces las palabras fundamentales.
Surge una discusión porque dos alumnos no están apuntando esos conceptos que quiere que se sepan. La discusión se sube de tono, interrupciones constantes ante lo que les dice el profesor e incluso algún grito. Esto acaba cn un parte y dos incidencias y sólo llevamos diez minutos de clase.
Observo lo que hacen los alumnos, mientras el profesor remarca esas ideas. Uno está escribiendo una notita a otro compañero, otro un dibujo con el marcador, otra hace dibujos en la agenda y el que es está durmiendo, estirando, etc. todo el rato. Están motivadísimos, se nota. Como dato curioso, hoy son sólo once en clase, de quince que pone en la lista. Sé que una está mala. ¿Y los demás?
Desde luego, la metodología que usa el profesor es poco interactiva. Lee términos de los que dudo que los alumnos tenga una correcta referencia.
Luego les pide los ejercicios que había mandado la semana pasada, sólo dos los han hecho y los demás tienen escuxas de todos los colores. Cuando el profesor decide no poner un positivo a los que no los ha hecho, vuelve a armarse jaleo. De nuevo dos incidencias más.
La clase acaba con un parte y cuatro incidencias y conmigo explicando la relación entre Cecilia Böhl de Faber y Fernán Caballero, ellos han entendido que era un error del libro o que son dos personajes distintos. Les explico que era el pseudónimo de esta dama decicada a la literatura e intento que entiendan el contexto histórico por el que la señorita tomó esa decisión.
¡Y es el primer día, no me voy a aburrir ni ustedes tampoco!
Novedades: la vida es caprichosa
El martes comienzo mis práctica en el Instituto de Vicálvaro. Una experiencia nueva y prometedora. Observar va a ser fundamental. Los primeros días va a ser mi gran labor. Observar a esos alumnos para el día que comience a dar las clases yo saber cuales son sus puntos débiles y sacar de ellos el máximo rendimiento.
Posiblemente me toque afrontar el tema de la Generación del 98. Me recuerdo en 2º B.U.P con unas ganas tremendas de llegar a esa parte del libro. ¿Les pasará a ellos lo mismo? Yo en ese curso ya había leído algo de Pio Baroja, me gustaba su estilo narrativo y me fascinaba su personalidad (lo que descubría de ella en los libros). La curiosidad hacia Unamuno tenía que ver con otros temas que me preocupaban en esa época. Yo era una alumna fácil, estaba muy motivada hacia el aprendizaje, con una curiosidad tremenda.
Aún recuerdo la llamada de teléfono que hice a casa de Buero Vallejo para poder hacer un video sobre él ya que era uno de los pocos autores que aparecían en el librp que estaba vivo (Mejor no cuento como va esta historia).
Recuerdo también mi sorpresa al ver los pocos autores de América Latina que estaban contenidos en el libro.
Ciertamente aprendí mucho en mi segundo año de bachillerato, aunque ese mismo año eligiera continuar estudiando la opción de ciencias. La vida ha querido que haya navegado por múltiples disciplinas y ahora me vea ante la labor de explicar Literatura.
Mi compañera de piso dice que me imagina logrando que los alumnos se motiven con el tema. Espero que así sea.
Iremos contando mis peripecias en el Instituto.
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