La punta de mi lengua
Lo dejé marchar y no me arrastró.
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Compañeros
Freya y Tiw compartían piso, pero era algo imposible.
Ambos necesitaban demasiado espacio.
Ella decidió irse con Frey, vivía en un castillo a las afueras de Trödheim.
Ambos necesitaban demasiado espacio.
Ella decidió irse con Frey, vivía en un castillo a las afueras de Trödheim.
Cajones:
aprendizajes,
martillos,
ojos al dato,
rarezas
Memorias
¿Cuántas veces el niño pequeño va a decirse no debo?
Será el nuevo estribillo de una canción aburrida e insulsa (como cualquiera de las de los veranos).
Esperemos que de tanto repetirlo, llegue, con su conciencia intacta, al no quiero.
A mis niños y a mis niñas les hago cartulinas que colocan por las diferentes habitaciones de su casa, para aprenderse los hechos matemáticos declartivos que no con capaces de retener. Es una forma de que reciban el estímulo de forma visual (normalmente sólo se los presentan auditivamente).
A veces con la memoria auditiva no es suficiente... para no recordar.
Será el nuevo estribillo de una canción aburrida e insulsa (como cualquiera de las de los veranos).
Esperemos que de tanto repetirlo, llegue, con su conciencia intacta, al no quiero.
A mis niños y a mis niñas les hago cartulinas que colocan por las diferentes habitaciones de su casa, para aprenderse los hechos matemáticos declartivos que no con capaces de retener. Es una forma de que reciban el estímulo de forma visual (normalmente sólo se los presentan auditivamente).
A veces con la memoria auditiva no es suficiente... para no recordar.
¡Qué estoy viva!
¿Si se te sale el corazón que hago?
Lo agarras bien fuerte y te lo guardas de recuerdo.
Voy a abrazarte bien fuerte,
¿Lo sientes?
Pup, pup, rápido y frenético.
Esa es la banda sonora de mi vida a tu lado. No la tarareo yo, surge...
con sólo relamer alguno de los recuerdos
con sólo apoderarme por un segundo de los límites de tu cuerpo.
Por mucho que insistan los fantasmas de la noche,
no me van a robar esos sentimientos.
¡Qué estoy viva!
Volvería a caer y a rodar,
si con eso retomo la cima de la felicidad.
Lo agarras bien fuerte y te lo guardas de recuerdo.
Voy a abrazarte bien fuerte,
¿Lo sientes?
Pup, pup, rápido y frenético.
Esa es la banda sonora de mi vida a tu lado. No la tarareo yo, surge...
con sólo relamer alguno de los recuerdos
con sólo apoderarme por un segundo de los límites de tu cuerpo.
Por mucho que insistan los fantasmas de la noche,
no me van a robar esos sentimientos.
¡Qué estoy viva!
Volvería a caer y a rodar,
si con eso retomo la cima de la felicidad.
Cajones:
de amores fugaces y locos,
mariposas oníricas,
martillos,
sabores
Cuando el tiempo se deshace entre las manos
Hoy que salgo tan pronto...
me voy al cine!
Por fin,
llegó el verano y con eso mis mejores horarios.
me voy al cine!
Por fin,
llegó el verano y con eso mis mejores horarios.
ARder
El mundo...
Un hombre del pueblo de Neguá, en la costa de Colombia, pudo subir al alto cielo.
A la vuelta, contó. Dijo que había contemplado,
desde allá arriba, la vida humana. Y dijo que somos un mar de fueguitos.
-El mundo es eso -reveló-. Un montón de gente, un mar
de fueguitos.
Cada persona brilla con luz propia entre todos los demás.
No hay dos fuegos iguales. Hay fuegos grandes y fuegos chicos
y fuegos de todos los colores. Hay gente de fuego sereno, que ni se entera del
viento, y gente de fuego loco, que llena el aire de chispitas. Algunos fuegos, fuegos bobos,
no alumbran ni queman; pero otros arden la vida con tantas
ganas que no se puede mirarlos sin parpadear, y quien se acerca,
se enciende.
Un mar de fueguitos, dice Galeano y leo en el espacio de Rubén.
Un hombre del pueblo de Neguá, en la costa de Colombia, pudo subir al alto cielo.
A la vuelta, contó. Dijo que había contemplado,
desde allá arriba, la vida humana. Y dijo que somos un mar de fueguitos.
-El mundo es eso -reveló-. Un montón de gente, un mar
de fueguitos.
Cada persona brilla con luz propia entre todos los demás.
No hay dos fuegos iguales. Hay fuegos grandes y fuegos chicos
y fuegos de todos los colores. Hay gente de fuego sereno, que ni se entera del
viento, y gente de fuego loco, que llena el aire de chispitas. Algunos fuegos, fuegos bobos,
no alumbran ni queman; pero otros arden la vida con tantas
ganas que no se puede mirarlos sin parpadear, y quien se acerca,
se enciende.
Un mar de fueguitos, dice Galeano y leo en el espacio de Rubén.
Me gusta ser fuego y
arder.
El domingo me
quemé.
Buenos días
Despierta, mi Bien despierta.
Mira que ya amaneció.
Ya los pajaritos cantan,
la luna ya se ocultó.
Hace un día espléndido,
viento, viento.
Jaleo.
Mira que ya amaneció.
Ya los pajaritos cantan,
la luna ya se ocultó.
Hace un día espléndido,
viento, viento.
Jaleo.
Sin inspiración
Hace calor, huele a endorfinas.
Se abre la ventana.
La luz solitaria de la farola riega tu cuerpo, tus cicatrices y tus cimas.
Esa luz te sienta bien.
Duermes tranquilo,
das alguna vuelta, tu subconsciente quiere escapar.
Aprendí a observarte,
descubrí en el silencio de la noche, mientras tus ojos descansaban, cualés son tus gestos, cómo es tu respiración.
Tu contorno es la poesía que mejor recito, del derecho, del revés.
Sos el mejor verso, el más deseado.
Se abre la ventana.
La luz solitaria de la farola riega tu cuerpo, tus cicatrices y tus cimas.
Esa luz te sienta bien.
Duermes tranquilo,
das alguna vuelta, tu subconsciente quiere escapar.
Aprendí a observarte,
descubrí en el silencio de la noche, mientras tus ojos descansaban, cualés son tus gestos, cómo es tu respiración.
Tu contorno es la poesía que mejor recito, del derecho, del revés.
Sos el mejor verso, el más deseado.
Mal final
Buenos días,
te diría toda la vida.
Toda la vida, toda la vida...
acariciando tu cuerpo,
toda la vida,
perdiéndome entre tus sábanas.
Toda la vida hasta que me ahorque.
te diría toda la vida.
Toda la vida, toda la vida...
acariciando tu cuerpo,
toda la vida,
perdiéndome entre tus sábanas.
Toda la vida hasta que me ahorque.
Rehabilitación
Me han contado que no se abre una puerta hasta que se cierran todas las ventanas.
Pero a mí me gustan las casas aireadas, con corriente donde se vuelan los malos sentimientos y sólo permanecen los buenos recuerdos.
Siempre creí en la rehabilitación de los edificios, las ciudades quedan preciosas. Pero es cierto que no le gustan a todo el mundo.
A mí, sí.
A él, no.
Pero a mí me gustan las casas aireadas, con corriente donde se vuelan los malos sentimientos y sólo permanecen los buenos recuerdos.
Siempre creí en la rehabilitación de los edificios, las ciudades quedan preciosas. Pero es cierto que no le gustan a todo el mundo.
A mí, sí.
A él, no.
Estoy bien, muy bien
La furia.
El tiempo perdido.
Las bocas calladas.
Las manos rotas.
Hay que disfrazarse de chica dura, es lo que reclama el chico al que deseo.
No doy bandazos, ya, sólo cabezazos.
No me gustan otros porque no son tan inteligentes como tú.
El tiempo perdido.
Las bocas calladas.
Las manos rotas.
Hay que disfrazarse de chica dura, es lo que reclama el chico al que deseo.
No doy bandazos, ya, sólo cabezazos.
No me gustan otros porque no son tan inteligentes como tú.
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