La punta de mi lengua: no soy docil, no lo quiero
La punta de mi lengua
Lo dejé marchar y no me arrastró.
Mal final
Buenos días,
te diría toda la vida.
Toda la vida, toda la vida...
acariciando tu cuerpo,
toda la vida,
perdiéndome entre tus sábanas.
Toda la vida hasta que me ahorque.
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