La punta de mi lengua

Lo dejé marchar y no me arrastró.

Despedidas

Mañana acabo mis clases y cómo no las acabo así:

VENTANA SOBRE LA UTOPÍA
Ella está en el horizonte -dice Fernando Birri-. Me acerco dos pasos, ella se aleja dos pasos. Camino diez pasos y el horizonte se corre diez pasos más allá. Por mucho que yo camine, nunca la alcanzaré. ¿Para que sirve la utopía? Para eso sirve: para caminar.
-Eduardo Galeano-.

3 comentarios:

Juan Luis Carreras M. dijo...

Muy bueno.
Da que pensar, a veces he perdido tiempo invalorable buscando una utopía inalcanzable: yo le he llamado "amor no correspondido".

Besos para ti...

ro dijo...

Imposible dedicarse a la educación si no se ama la utopía y se conoce de antemano que habrá frustraciones, obstáculos, de todo y que a pesar de eso seguiremos caminando. Es ese motor interior que nos hace seguir adelante. Y lo bueno es que mientras nos acerquemos un poco a ella, vamos dejando unas huellas que indican no el camino, sino uno de los muchos caminos hacia ella. Un beso

isuntza dijo...

Me preguntó una noche el niño triste, que qué era eso de la utopía, eso que buscan los hombres con una sonrisa y sólo les produce lágrimas Le expliqué que se parecían mucho a los sueños de los niños
-"No lo creo. Tu utopía lleva implícita la palabra inalcanzable, mientras que mis sueños puedo vivirlos sólo con cerrar los ojos. Creo que vuestra utopía no es sino la excusa que utilizais para justificar los sueños que teníais de niños y ahora ni quereis ni podeis alcanzar"

Como me escribió en un libro una amiga hace ya demasiado tiempo;

"Algunos sueños sí que se cumplen, y otros no dejan de ser sueños nunca, depende de la persona que los sueñe"
Muxus & Rekuerdos desde el Norte