La punta de mi lengua


No imagino mejor trofeo
que rozar con la punta de mi
lengua

el perfil dilatado de
tus
labios.

No hay mejor descanso
que
deslizarme por
tu piel tersa y

desgastarte
suavemente el
cuerpo.

Intimidad

La intimidad me hace mostrarme ante ti desnuda y dejar que conozcas mis heridas, mis derrotas, mis cicatrices, mis regalos, las batallas que jugué y gané y el futuro que construyo con las manos.
La intimidad me desviste y provoca, también, que te bese apasionadamente y con dulzura, que te abrace en el hastío y me deje abrazar atemorizada y que, de noche, podamos desgastar sábanas y desencadenar amaneceres.
Una intimidad bien conquistada y bien armada.

No hay comentarios: