La punta de mi lengua


No imagino mejor trofeo
que rozar con la punta de mi
lengua

el perfil dilatado de
tus
labios.

No hay mejor descanso
que
deslizarme por
tu piel tersa y

desgastarte
suavemente el
cuerpo.

Purgas

Soy un fracaso.
Vestida de luto.
Una oración.
Una despedida.

El estómago, siempre mi estómago poniéndome en evidencia. Querer avanzar y quedarse anclada a un dolor que no me favorece. Saber de la desilusión más de lo necesario a mi edad, saber de la desesperanza más de lo que mis huesos aguantan.
Saber de mí, de ti y de nuestras formas de perdernos.
Dejarse la vida en rescatar la alegría para que, en cuanto asoma la primera sonrisa, vuelva a aplastarla.
Pensé que ya había pagado mis deudas con la justicia.

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