La punta de mi lengua


No imagino mejor trofeo
que rozar con la punta de mi
lengua

el perfil dilatado de
tus
labios.

No hay mejor descanso
que
deslizarme por
tu piel tersa y

desgastarte
suavemente el
cuerpo.

Quizás

Quizás nunca sabré amarte de verdad, no puedo mentir, no quiero mentir.
Quizás no voy a saber salir de esta espiral de dolor y frustración.
Quizás me perderé en obstáculos ajenos e historias que no nos pertenecen, pero me duelen.
Quizás sea el momento de pararse y reflexionar sobre lo que edificamos y derribamos constantemente.
Quizás no sea yo quien pueda acompañarte.


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