La punta de mi lengua


No imagino mejor trofeo
que rozar con la punta de mi
lengua

el perfil dilatado de
tus
labios.

No hay mejor descanso
que
deslizarme por
tu piel tersa y

desgastarte
suavemente el
cuerpo.

Dudas e instantes

Olvidar, dejar de lado el rencor que te producen ciertos recuerdos, para sumar.
Siempre se me ha dado mal "no recordar" determinadas cosas, sobre todo, cuando su perdón me obliga a saltarme mis principios y mí ética.
Pasar por encima de esas heridas para volver a disfrutar de nuevos momentos que, al mismo tiempo, pueden volver a doler.
No sé si quiero.

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