La punta de mi lengua


No imagino mejor trofeo
que rozar con la punta de mi
lengua

el perfil dilatado de
tus
labios.

No hay mejor descanso
que
deslizarme por
tu piel tersa y

desgastarte
suavemente el
cuerpo.

Nocturnidad

La noche que me quema,
que me empuja hacia el infierno
porque está tu cuerpo,
el que ya no siento.

Tu oscuridad, mi oscuridad
que ya no es nuestra.
Mi dolor que nunca te arañó,
mi miedo que nunca te dolió.

El cuidado se descuidó,
la alegría se agrió,
la armonía se desarmó.

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