La punta de mi lengua


No imagino mejor trofeo
que rozar con la punta de mi
lengua

el perfil dilatado de
tus
labios.

No hay mejor descanso
que
deslizarme por
tu piel tersa y

desgastarte
suavemente el
cuerpo.

Olé

¡Me voy a Granada!

2 comentarios:

I. Nikolayevich dijo...

que cosas más buenas he visto en tus blogs

I. Nikolayevich dijo...

Gracias a ti. Por pasar y leer. Y estar.


Por si se te olvida el camino tiraré migajas de pan. A mí no se me olvida. Tengo la punta de tu lengua pintada en la palma de la mano.