La punta de mi lengua


No imagino mejor trofeo
que rozar con la punta de mi
lengua

el perfil dilatado de
tus
labios.

No hay mejor descanso
que
deslizarme por
tu piel tersa y

desgastarte
suavemente el
cuerpo.
Osaka: vistas desde la noria.

Entre los alpes japoneses llovía y nos mojábamos
Historias minúsculas


Tokyo: sus contrastes



Comidas sanas, portátiles y sabrosas.





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