La punta de mi lengua


No imagino mejor trofeo
que rozar con la punta de mi
lengua

el perfil dilatado de
tus
labios.

No hay mejor descanso
que
deslizarme por
tu piel tersa y

desgastarte
suavemente el
cuerpo.

Japón I

Ismael disfrutando de unos fantásticos soba con pato.
Yo comí mismo pero no recuerdo si mi cara
era tan divertida como la suya. ¡Guapo!
Hiroshima: el silencio.

Así sí nos dejaban entrar en un templo,
donde nos explicaron todo es un perfecto japonés.





Kyoto, para mí una ciudad muy especial.





No hay comentarios: