La punta de mi lengua


No imagino mejor trofeo
que rozar con la punta de mi
lengua

el perfil dilatado de
tus
labios.

No hay mejor descanso
que
deslizarme por
tu piel tersa y

desgastarte
suavemente el
cuerpo.

Esa sensación que nunca me abandona. La vida es silbar.


Aprendí contigo
Que sentir con la tripa
Vale más que pensar,
Que dos más dos no eran cuatro
En nuestro amor de otro tiempo
Más analógico que digital.

Aprendí contigo
Que el asalto al cielo
Es como tallar madera,
Que el que sueña despierto
Tiene los pies en la tierra,
Que la vida es silbar.

Por eso mi amor no estés triste
Si ahora cierro la puerta,
Si te dejo un mensaje de humo
Antes de echar a volar.
Por eso mi amor no estés triste
Si me echo a volar.
Por eso mi amor no estés triste
Que la vida es silbar.

Me llevo todas las noches en vela,
El peso de tu ausencia,
Tu olvido del tiempo,
La sal de tu mar.

Me arropa la yema de tu dedo,
La memoria de la intensidad,
El deseo de seguir viviendo,
Las ganas de pelear.

Por eso mi amor no estés triste
Si ahora cierro la puerta,
Si te dejo un mensaje de humo
Antes de echar a volar.
Por eso mi amor no estés triste
Si me echo a volar.
Por eso mi amor no estés triste
Que la vida es silbar.


La kermés.

No hay comentarios: