La punta de mi lengua


No imagino mejor trofeo
que rozar con la punta de mi
lengua

el perfil dilatado de
tus
labios.

No hay mejor descanso
que
deslizarme por
tu piel tersa y

desgastarte
suavemente el
cuerpo.

Instantes

Hay instantes en que siento que quiero reposar mi cabeza sobre tu cadera eternamente.
Hay instantes en que pienso que podría prepararte el café todas las mañanas.
Hay instantes en que creo en la posibilidad de repasar cuadernillos rubio todas las noches.
Hay instantes en que no dudo de que sería capaz de madrugar sin que me pesara.
Y, no olvidemos que la vida es una suma interminable de instantes.

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