Si llueve en Barranquita, la noche no es silenciosa. Al contrario, oyes el repiqueteo de la lluvia hasta que caes rendida. Inicialmente, piensas que, a lo peor, el ruido de las gotas contra la chapa no te van a permitir conciliar el sueño pero ese mismo ruido se convierte en una preciosa nana que te susurra la voz de morfeo al oído.
Barranquita, Perú. 7 de Agosto del 2008.
1 comentario:
Las noches en Lacandona tampoco son silenciosas Todo lo contrario; el ruido lo inunda todo Ruidos naturales, muchos de ellos que nunca había escuchado antes Y, aun así, yo tb encontré la paz de Morfeo sin esfuerzo Cuando los días están llenos de felicidad, de esfuerzo y de lucha, la noche llega sin remedio al cielo y al cuerpo al mismo tiempo Y el sueño no es, sino una visión de lo que será mañana...compañera
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