La punta de mi lengua


No imagino mejor trofeo
que rozar con la punta de mi
lengua

el perfil dilatado de
tus
labios.

No hay mejor descanso
que
deslizarme por
tu piel tersa y

desgastarte
suavemente el
cuerpo.

El postre


A mí no me gusta vivir a medias,

esperando saber qué hubiera sucedido de haber mordido la manzana.

Yo la muerdo, la saboreo, la mastico y me la trago.

De momento, nunca tuve una indigestión.

Las manzanas están ricas, deliciosas, diría yo.

1 comentario:

al otro lado del rio? dijo...

que se come con piel la manzana prohibida...como diria sabina