Anoche tuve la suerte o la desgracia de conocer a un joven (la verdad es que tenía un año más que yo, pero le hubiera echado unos cuantos años menos) que tuvo la habilidad (creo que no era su intención) de sacar mis demonios. Comenzamos a hablar de política, inicialmente de una forma superficial. Mi amiga me recomendó que dejáramos el tema pero he de decir, creo que en mi contra, que a mí es un tema que me apasiona. El caso es que conforme avanzaba la conversación e íbamos entrando en materia, se hicieron más evidentes nuestras diferencias. Por decirlo de una forma respetuosa, él era mucho más conservador que yo, menos tolerante con determinadas cuestiones (inmigración, educación, derechos civiles, etc.).
(Me gustaría hacer una aclaración a estas alturas del post, respeto las posturas más conservadoras que las mías, aunque no las comparto, pero no puedo digerir aquellos que defienden posturas extremistas que conllevan la eliminación de oportunidades de igualdad para determinados colectivos).
La verdad es que mi indignación se iba haciendo más y más evidente según dejaba caer sus opiniones. ¡Me parecía increible que alguien tan joven pudiera pensar de un modo tan ... poco flexible, por decirlo de algún modo!
Él alucinaba por mi falta de sentimiento patriótico y unas cuentas cosas más. Yo por su incultura.
Lo gracioso, es que tras el desastre de conversación en el que yo me había encendido mucho, muchísimo al hablar del tema de la "Memoria histórica", resulta que aún confiaba en que pasara algo íntimo entre nosotros. En su opinión, le resultaba una chica interesante, más bien le debía parecer todo un personaje.
Evidentemente no pasó nada, sinceramente tampoco hubiera sucedido nada sin esa conversación, digamos que yo voy a otro ritmo con esas cosas. Creo que en el arte de ligar me quedé muy retrasada.
Él alucinaba por mi falta de sentimiento patriótico y unas cuentas cosas más. Yo por su incultura.
Lo gracioso, es que tras el desastre de conversación en el que yo me había encendido mucho, muchísimo al hablar del tema de la "Memoria histórica", resulta que aún confiaba en que pasara algo íntimo entre nosotros. En su opinión, le resultaba una chica interesante, más bien le debía parecer todo un personaje.
Evidentemente no pasó nada, sinceramente tampoco hubiera sucedido nada sin esa conversación, digamos que yo voy a otro ritmo con esas cosas. Creo que en el arte de ligar me quedé muy retrasada.
1 comentario:
Mirá, creo que saliste ganando. Ahorraste tiempo y dolores de cabeza. A la larga la química entre dos no es suficiente. Se precisan los acuerdos básicos de fondo que sin duda no iban a lograr jamás. Festejo que no seas conservadora. Yo tampoco lo soy. Eso espero...Besos
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