La punta de mi lengua

Lo dejé marchar y no me arrastró.

Para abrir boca

El verbo leer no soporta el imperativo. Aversión que comparte con otros verbos: el verbo amar, el verbo soñar, ...

Saboreado en "Como una novela" de Daniel Pennac.

1 comentario:

Anónimo dijo...

A mi tampoco me gustan los imperativos... soy mas partidaria de las invitaciones... a mis niños también les gustan los minilibros para soñar... ahora andamos liados con la mosca fosca (he invitado a los padres a que regalen los minilibros para navidad... ya veremos mañana que me traen los niños)

Me ha gustado mucho leer tu blog, es una delicia.