Hacía años que no ponía el árbol con mi madre. Una tradición que nunca debimos abandonar porque ayer, que la recuperamos, me lo pasé a lo grande. Con mi madre es fácil divertirse. Mi madre dice lo mismo de mí (yo tengo especial afición a hacer el payaso cuando mis padres rondan en el ambiente).
Luego mi madre se encaprichó por maquillarme para la cena que tenía, también estuvo entretenido sin lugar a dudas: mi madre no es maquilladora profesional y yo no soy una buena clienta de este tipo de servicios.
Sin duda un gran día el de ayer.
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