La punta de mi lengua: no soy docil, no lo quiero
La punta de mi lengua
Lo dejé marchar y no me arrastró.
Yes, this is the hell
Eres alguien de quien
díficilmente
se
desprende
uno.-
me dijo, mientras me daba una patada en el estómago que me dejaba sin respiración y me abandonaba en el callejón donde él había aparcado su coche.
No hay comentarios:
Publicar un comentario
Entrada más reciente
Entrada antigua
Inicio
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario