La punta de mi lengua

Lo dejé marchar y no me arrastró.

Gracias

Si todo tiene, como sabemos, fecha de caducidad
y algún día ha de terminarse,
mi deseo
es que todo lo que termine
entre tú y yo
siga transformándose, como hasta ahora,
en otra cosa
distinta
entre tú y yo.

La mirada oblicua.

¡Qué curioso, sigo teniendo la sensación de que me espían!

No hay comentarios: