La punta de mi lengua: no soy docil, no lo quiero
La punta de mi lengua
Lo dejé marchar y no me arrastró.
Castigos
El Holandés Errante,
estaba olbligado a navegar durante siete años sin atracar en puerto.
Yo no sé cuando tiempo he de estar perdida en este mar tempestuoso.
El Holandés Errante no supo ver el amor verdadero.
No hay comentarios:
Publicar un comentario
Entrada más reciente
Entrada antigua
Inicio
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario