La punta de mi lengua
Te va a hervir la sangre
cuando alcances el embozo de mi cama.
Mientras, maldigamos la distancia truculenta
y el acíbar atrapado en tu garganta.
Anhelo el pandeo de mi cuerpo entre tus manos
y que tu boca desenrede las costuras del lamento.
Desabróchame los besos que no nos pertecen.
Lámeme las heridas que desgarran mi sosiego.
Yo lucharé por localizar tus sueños y tu apetito.
Hazañas para que salga el sol cada mañana.
cuando alcances el embozo de mi cama.
Mientras, maldigamos la distancia truculenta
y el acíbar atrapado en tu garganta.
Anhelo el pandeo de mi cuerpo entre tus manos
y que tu boca desenrede las costuras del lamento.
Desabróchame los besos que no nos pertecen.
Lámeme las heridas que desgarran mi sosiego.
Yo lucharé por localizar tus sueños y tu apetito.
Hazañas para que salga el sol cada mañana.
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