La punta de mi lengua


No imagino mejor trofeo
que rozar con la punta de mi
lengua

el perfil dilatado de
tus
labios.

No hay mejor descanso
que
deslizarme por
tu piel tersa y

desgastarte
suavemente el
cuerpo.

Esta vida que es mi vida

Me sentí vieja con más arrugas y un millón de responsabilidades que tiraban de la comisura de mis labios hasta prohibirme sonreír.
Me noté lenta de reflejos y forzando la vista para ver esos carteles que indicaban el camino que me llevaba a tus brazos.
Llegué a tu cuerpo y recuperé la juventud perdida, las ganas, la ilusión.
Gracias compañero, encontrarte ha sido lo mejor que me ha pasado en la vida y ahora a cuidarte todos los días para que me sigas dando la mano al caminar por la vida.

1 comentario:

Anónimo dijo...

Esta vida que es nuestra vida,es tu vida.