La punta de mi lengua


No imagino mejor trofeo
que rozar con la punta de mi
lengua

el perfil dilatado de
tus
labios.

No hay mejor descanso
que
deslizarme por
tu piel tersa y

desgastarte
suavemente el
cuerpo.

Amarte

No me sale quererte y pensar que eres mío, sólo mío.
No quiero quererte y que te aferres a mi pierna,
como el niño pequeño que siente miedo,
porque su madre le hace cobarde y desvalido.
No quiero que me necesites,
como quien juguetea con la droga
y se siente insatisfecho cuando no recibe su pico diario.
No soy ni tu madre ni tu droga.

Quiero escucharte,
para saber quién eres,
para aprender de ti,
que en un especial silencio
te enfrentas a dragones y construyes castillos.

Quiero apoyarte,
para ganar a tu lado todas las batallas que tengas que luchar,
para celebrar contigo todas las victorias que tengas que narrar.

Quiero regalarte
magia cotidiana,
besos matutinos,
abrazos sinceros,
sin facturas.
Sólo quiero verte sonreír.

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