La punta de mi lengua


No imagino mejor trofeo
que rozar con la punta de mi
lengua

el perfil dilatado de
tus
labios.

No hay mejor descanso
que
deslizarme por
tu piel tersa y

desgastarte
suavemente el
cuerpo.

Desde mi ventana


Desde mi ventana observo el mundo. Si me gusta lo que veo, me lanzo a probarlo. Sin embargo, en ocasiones, lo que contemplo me disgusta, me desagrada y, entonces, decido seguir en mi ventana. A veces bajo a caminar y siento dolor, regreso a mi guarida y decido seguir en mi ventana.
Así hasta que la cierro, porque siempre hay nuevas ventanas que puedo abrir.

1 comentario:

Anne dijo...

Holla señorita,
Me enamore de tu blog....je je je
Un beso brasileño...
Anne
www.pecadoenaoamar.blogspot.com