La punta de mi lengua


No imagino mejor trofeo
que rozar con la punta de mi
lengua

el perfil dilatado de
tus
labios.

No hay mejor descanso
que
deslizarme por
tu piel tersa y

desgastarte
suavemente el
cuerpo.

Adicciones, nefastas adicciones

- No subas. Si me pruebas vas a querer repetir. Soy adictiva y poco recomendable- le dije en mi portal la primera noche que me acompañó caminando a casa, desde el centro.
- Tranquila, ni fumo ni bebo- me respondió él, con una insolente seguridad.
Desde aquella noche, visitamos nuestros cuerpos más frecuentemente. ¡A Algo tenía que engancharse!

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