La punta de mi lengua


No imagino mejor trofeo
que rozar con la punta de mi
lengua

el perfil dilatado de
tus
labios.

No hay mejor descanso
que
deslizarme por
tu piel tersa y

desgastarte
suavemente el
cuerpo.

Vivir la vida

No dejes que termine el día sin haber crecido un poco, sin haber sido feliz, sin haber aumentado tus sueños. No te dejes vencer por el desaliento. No permitas que nadie te quite el derecho a expresarte, que es casi un deber. No abandones las ansias de hacer de tu vida algo extraordinario. No dejes de creer que las palabras sí pueden cambiar el mundo. Pase lo que pase nuestra esencia está intacta, somos seres llenos de pasión. La vida es desierto y oasis. Nos derriba, nos lastima, nos convierte en protagonisas de nuestra propia historia. Aunque el viento sople en contra, la poderosa obra continúa: Tú puedes aportar una estrofa. No dejes nunca de soñar porque en sueños es libre el hombre.

Walt Whitman
Adoro este sencillo texto. Así intento yo beberme la vida. Este escrito preside mi habitación, junto a una fantástica ilustración de Noemi Villamuza. Quizás Walt Whitman encontró las palabras que yo no soy capaz de hallar, quizás porque él era un genio y yo una simple personita.

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