La punta de mi lengua


No imagino mejor trofeo
que rozar con la punta de mi
lengua

el perfil dilatado de
tus
labios.

No hay mejor descanso
que
deslizarme por
tu piel tersa y

desgastarte
suavemente el
cuerpo.

En estado de gracia

Me han regalado este libro (¡Gracias!)

Y me he comprado este.

Daniel Pennac obliga a reflexionar, creo que es un libro que toda persona ocupada en educar debería leer.

1 comentario:

David dijo...

José Saramago me encanta, pero justamente este no lo he leído. Me lo apunto.

Respecto a Mal de Escuela, hace años que no me dedico a la docencia, pero creo que no me vendría mal echarle un vistazo.

Gracias amiga :-)