La punta de mi lengua


No imagino mejor trofeo
que rozar con la punta de mi
lengua

el perfil dilatado de
tus
labios.

No hay mejor descanso
que
deslizarme por
tu piel tersa y

desgastarte
suavemente el
cuerpo.

Con mi boina gris

Hay una frase de un grupo que me gusta que dice:
Deja que sea el tiempo el que te de las horas.

Yo me digo a mí misma,
deja que sea la vida la que te de el tiempo.


Mi vida esta semana me vuelve a ofrecer trayectos fantásticos en bicicleta, pedaleando contra el viento, con las hojas acariciándome la cara y el frío contándome que estoy viva.

Adoro el otoño.
Me siento dichosa.
Queriendo hacerlo bien,
cuidando de la gente que me importa.

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