La punta de mi lengua

Lo dejé marchar y no me arrastró.

Un viaje con rico sabor a dulce de leche


Me voy, tengo un viaje físico y emocional que hacer. Sé que va a ser un viaje lleno de aprendizajes, no todos sencillos. Soy consciente de que nos encontraremos en situaciones complicadas. Sin embargo, no dudo de que sabremos afrontarlas con una sonrisa y seguir bailando.

Gracias a los que me han apoyado en esta decisión, qué gustito tener gente que me escucha, me comprende y no me juzga. A aquellos que quizás habéis sido más críticos, gracias igualmente, habéis ayudado a que la decisión sea más reflexiva y, por ende, más madura.

Dentro de nada estaré aquí de nuevo, con cosas que contaros en bajito al oído, con sensaciones nuevas, con poesías recién recogidas. A la vuelta sentiré sus abrazos más lindos y más intensos.

Mientras, por favor, sean felices. Es más sencillo de lo que dicen, sino miren a los niños.


Ni ametzo neska naiz (aunque tú no lo sepas)

1 comentario:

Anónimo dijo...

Vuela mariposa por entre flores y selvas y que en ese vuelo sientas la libertad, que aprendas del mundo y que tus ojos consiguan sueños reales.
Me hubiera gustado estar en esas despedidas que no sé hacer, pero sabes que todo mi cariño viaja contigo.
Hacerse grande dia a dia, viaje a viaje, de sentimientos a emociones.
Disfruta, se feliz y que lo podamos leer pronto.

Al de Paz.