La punta de mi lengua

Lo dejé marchar y no me arrastró.

Los prisioneros. Eduardo Galeano.

Somos todos prisioneros. Quien no está preso de la necesidad, está preso del miedo. Y los niños son los más prisioneros de todos: la sociedad, que prefiere el orden a la justicia, trata a los niños ricos como si fueran dinero, a los niños pobres como si fueran basura, y a los del medio los tiene atados a la pata del televisor.


Para luchar contra lo de que Galeano denuncia sirva Paulo Freire: "Pedagogía del oprimido". Un placer.

No hay comentarios: