Volví de Piedralaves y ha sido un fin de semana maravilloso. Hemos hecho talleres de lo más diverso, donde he experimentado lindas sensaciones. He comido estupendamente, esa comida típica de campamento con ese sabor tan especial. ¡Lo feliz que fui cuando repartieron los bocadillos de nocilla y llenando las jarras en los grifos y duchándome con agua fresquita!
Vino un chico de Perú (donde me voy yo) y cada vez parece más cerca la idea del no-retorno.
Sea como sea, soy feliz. Me duele la mandíbula de tanto reírme, tengo una profunda sensación de tranquilidad y me siento feliz, muy feliz.
Gracias a los que me leen en especial, hoy, a Beat.
1 comentario:
Pero que alegría de viaje! Así da gusto! Feliz regreso a la rutina y al momento antes de las vacaciones :)
Un besico sol (y por favor: REGRESA)
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