La punta de mi lengua: no soy docil, no lo quiero
La punta de mi lengua
Lo dejé marchar y no me arrastró.
Quizás sepas de lo que te hablo
Estremecerme con el olor a brea, tus manos en mi cintura y el invierno próximo a acabar.
No temas,
dame la mano,
sé donde podemos irnos a jugar.
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