La punta de mi lengua

Lo dejé marchar y no me arrastró.

Jueves Santo

Hay cosas que se acaban, se mueren, las matamos.
No ocurre por casualidad, sino porque en su tiempo asì lo deseamos.
No podemos, mirar hacia otro lado y hacer como si nada hubiera sucedido, ni podemos, ni queremos.
Ya sabìan a que jugaban.
Sinceramente, creo que los dos salimos ganando.
Recuerden
Lo siento, dejamos de confiar, ambos, asì no hay nada que salvar.
¡ No hay que lamentarse, sòlo celebrar, no nos vamos a poner ahora con tonterìas que no pensamos!

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