Ahora que aún no entiendo porque me dijiste de comer cuando tú querías desayunar.
Me alegro de aquella justa decisión.
Luego vinieron las tuyas no tan justas pero mucho más prácticas.
Ahora que... ¿Quién queda para comer con alguien que quiere alejar de su vida?
Ahora que...
La última duda mejor la expongo en privado, si eso.
La infelicidad determina errores posteriores.
Equivócate cuando quieras pero sin derribar a más gente.
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