La punta de mi lengua

Lo dejé marchar y no me arrastró.

Reflexiones desequilibradas

Me dijero una vez que nunca se olvida al verdadero amor. Veremos si es cierto, a mí siempre me gustó llevar la contraria.

De momento, ummmm....
yo estuve enamorada de ummm...
cómo se llamaba este chico tan majo.

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