La punta de mi lengua

Lo dejé marchar y no me arrastró.

Años que mejor no empezaran

Y entre tantos fuegos artificiales,
aparece una chiquilla
con los leotardos desgatados.
De sus ojos vuelven a caer lágrimas,
es año nuevo y tiene que ir a buscar a su padre al bar donde cada día pierde las horas y la vida.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

hola rebeca... soy sara... del villablanca... me he sentido un poco identificada con este escrito... he pasado situaciones parecidas varias veces... y la verdad esque te sientes mal, con 10 años, yendo a buscar a tu padre para que salga de esa "carcel" en la que se atrinchera todas las tardes... un beso... ESTAS HACIENDO UN TRABAJO FANTASTICO

la punta de mi lengua dijo...

Ay, Sara cuánto me queda por aprender de ti. ¡Cuántas cosas haríamos juntas! Date unos años más para volar desplegando tus alas con todo su poderío.
Un beso enorme.