La punta de mi lengua

Lo dejé marchar y no me arrastró.

Amar porque siento

Tienes todos mis sueños albergados en tu piel
Estás en mi retina, dibujado dulcemente

Estás en mis pechos, con las ganas y el silencio
Soy para ti cuando la mañana ya no lata
Para nosotros cuando los volcanes resurjan de la tierra resquebrajada
Emanaremos quimeras cuando se enciendan los fuegos
Rastrearemos nuestros pasos, nuestros besos
Amaneceremos dentro de un cuento con los cuerpos bien pegados
Rozándonos, amándonos sin darnos cuenta del devenir del tiempo
Eternos amantes devolviéndose la pasión dormida en su interior

Hoy mi aliento te embriaga por dentro, lo sé, lo siento
Amores que no son de paso
Sábanas que nos echan de menos
Toneladas de domingos que nos debemos
Así será hasta que volvamos a vernos

Querernos en la distancia de Castilla y sus campos
Ufano ese espacio que interrumpe la sed de los cuerdos
Estéril su intento de hacernos polvo y barro

Ven, donde la penunbra ilumina la cama revuelta
Una, dos, tres vueltas con los sexos hambrientos
Enérgicamente escribiremos de amores estridentes
Letargo deseado y acompañado
Ven, donde la castidad se espanta
Amarnos va a ser el pecado mejor realizado
Sin remodimientos ni actos de constricción.

No hay comentarios: