La punta de mi lengua

Lo dejé marchar y no me arrastró.

Mortales tratos

- ¿Y si hacemos un trato?
- ¿Cuál?
- ¿Dormir juntos todas las noches para no sentir la soledad sobre nuestros cuerpos?
- Creo que no. Prefiero la soledad al desprecio.

Y mientras ella dormía, él la ahogó.

Ahora, las noches es que se siente solo la saca del armario y la tumba en su cama. Ella ya ni siente, ni respira.

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