Ven acércate, deja que te registre todos los huecos de tu cuerpo.
Ponte más cerca, no quiero que se me escape ni uno de tus pliegues.
Sabes dulce, saborearte es paladear un rico y gustoso manjar.
Me gusta mirarte, observarte en la distancia y provocar que nazca en mí la excitación, darme tiempo para que esa sensación tome más fuerza y explotar.
Tú tumbado, con el torso desnudo, sin poder apartar los ojos de mis pecho. Tienes las piernas abiertas para permitir que yo me acomode justo en el espacio que dejas entre tus muslos.
Estamos cómodos sin ropa, no nos sentimos avergonzados de quienes somos y de los cuerpos que disfrutamos.
Aprietas las piernas, me coges fuerte y me obligas a caerme sobre tu pecho.
Y te beso
y me besas
y nos besamos.
(No está dedicado, señor anónimo ni al escribirlo pensé en Él como dice usted, aunque sí pensé en él)
2 comentarios:
Nunca pensé que mi anónimo fuese a dar tanto juego, veo que no solo por el contenido sino tambien por el hecho de ser anónimo... Sigue asi que yo tambien seguire asi
¡Juguemos!
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