La punta de mi lengua: no soy docil, no lo quiero
La punta de mi lengua
Lo dejé marchar y no me arrastró.
La ignorancia y la experiencia es un grado
¿Por qué estás tan sonriente?
- Le preguntaron sus amigas cuando le vieron entrar en su casa.
Porque ya no me mienten.
- Respondió ella consciente de la realidad.
Nadie entendió ninguna de sus palabras.
No hay comentarios:
Publicar un comentario
Entrada más reciente
Entrada antigua
Inicio
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario