La punta de mi lengua

Lo dejé marchar y no me arrastró.

Platos especiales

No hay ganas de dejar de cometer excesos,
No hay tiempo para abandonar los besos,
Quizá no nos queramos,
pero sabemos como engañarnos.

Dices que me engullirías entera,
con limón,
voy a ir comprándolo

1 comentario:

Anónimo dijo...

me parece que acabo de comprender como se maneja esto de las etiquetas...y me gusta