La punta de mi lengua

Lo dejé marchar y no me arrastró.

Dolida

Pídeme silencio, si es lo que necesitas.
Exígeme distancia, si así lo deseas.
Pero con mis palabras no juegues,
no son objetos que puedas regalar.

¡No habrá adjetivos en el diccionarios!


Está claro que estoy extramadamente sensible, dicen que en el cuerpo hay una gran proporción de agua pues yo de tanto llorar me voy a quedar seca.

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