La punta de mi lengua

Lo dejé marchar y no me arrastró.

Trampeando

Sus noches, sus palabras, sus días
Una a una desaparecen, se borran, perecen.

Antes sonaban dulces, como gominolas
Mas los sueños mutan, se transforman
Odiosas pesadillas pueden vislumbrarse ahora
Respiremos y enterremos lo que el pasado fue.

Sigo apostando fuerte por mis centímetros
Estoy tomando carrerilla para mi gran salto.


Lentos, disfruto de mis pasos lentos
Estoy relamiéndome por dentro

Invicta permanezco acabado el enfrentamiento
Boleada pero no confundida
Ahora es mi turno, mi partida.

No hay comentarios: