La punta de mi lengua

Lo dejé marchar y no me arrastró.

Mi Ciudad

Buenos días,
Ricos sabores,
Penetrantes olores,
Esa música cotidiana que activa el alma.

Madrid es la ciudad que me
despierta,

la que me cuida por las
noches,

aunque algunas me maltrata, si dejo
que lo haga.


Me gusta como la pintaron hoy,
gris, ocultando formas y quejidos.

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