Lugares a los que se regresa insistentemente en sueños,
en los que durante un tiempo irrepetible y limitado
todo
(los asuntos cotidianos, hasta las personas más amadas)
se detuvo
porque la única obligación era perseguir la belleza.
Desde la mirada oblicua...
Me ha gustado una barbaridad leer este post hoy.
Yo me entiendo.
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