La punta de mi lengua

Lo dejé marchar y no me arrastró.

Cambios


Por fin me deshice de la mesa que tanto me molestaba.

Ahora pude poner mi biombo, sí!

Y un espejo y me he creado una esquinita para leer.

Que apañada con cuatro cosas me ha quedado relinda mi "nueva habitación".
Por cierto, mi biombo es mucho más bonito que el de la imagen.


Y mañana el pelo!

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